domingo, 18 de septiembre de 2011

Autodedicación



Cuando decidimos seguir el camino Wicca, podemos dedicarnos al Dios y a la Diosa. Esta autodedicación es simplemente un ritual que señala nuestra decisión consciente de emprender una nueva forma de vida.

Los mejores rituales dedicatorios son los creados por el practicante, es decir, puedes crear tu propio ritual conforme "sientas", puede ser solamente encendiendo una vela, una varita de incienso y conversarle al Dios y a la Diosa tus intenciones de seguir la religión.

Es importante aclarar que este ritual sacado de un libro de Scott Cunningham NO es un ritual de iniciación, por favor no se confundan. Este es un ritual que los debe impulsar a investigar más sobre la religión, a tomársela como algo serio que cambiará su forma de vivir y de ver las cosas, no sólo aprender a hacer magia y autonombrarse brujas/os.

Investiguen mucho, todo lo que puedan, y usen el sentido común para diferenciar entre lo que es Wicca y lo que no es Wicca, no importa que tan popular sea el autor del libro que están leyendo, el que sea popular no quiere decir que tenga la razón en todo.

También es muy importante que en tu Libro de las Sombras vayas escribiendo lo que esperas de la Wicca, lo que crees encontrarás en esta religión, revísala periódicamente y fíjate si se han cumplido tus expectativas, si han cambiado, etc.

Si bien el ser wiccano no te obliga a ser un miembro de GreenPeace ni vegetariano, ni nada por el estilo, como comúnmente se cree, es obvio que al respetar la naturaleza también sentimos el impulso de cuidarla, tal vez a pequeña escala y a tu manera, puedes ayudar sin tener que ser miembro de GreenPeace, puedes reciclar, no tirar basura, cuidar el agua y demás cosas. No necesitas ser tan apasionado como muchos de nosotros que decidimos dejar de comer carne y ser activistas de alguna organización ecológica, pero si tienes ganas de hacerlo ¡hazlo! Contribuye a cuidar la naturaleza, que la naturaleza es una manifestación divina.


RITUAL:  (de Scott Cunningham)

Prepárate tomando un baño de agua caliente. Adiciona una cucharada de sal y unas cuantas gotas de aceite perfumado como el de sándalo. Si no tienes bañera usa la duxa, llena un paño con sal, adiciona unas gotas de aceite esencial y frota tu cuerpo. Si vas a hacer este ritual en el mar o en algún río o laguna, puedes bañarte ahí si lo deseas. Mientras te bañas, prepárate para el rito. Abre tu conciencia a niveles espirituales. Respira profundamente. Limpia tu mente además del cuerpo.

Después de bañarte sécate y vístete para el viaje. Ve a un lugar en el campo en donde te sientas seguro, debe ser un sitio cómodo en donde no seas interrumpido por otras personas, un área donde los poderes de la Tierra y los Elementos sean evidentes. Puede ser un bosque, montaña, isla, un cañón, una caverna, incluso puede ser una parte solitaria en un parque o jardín.




No debes llevar nada excepto un frasquito de aceite, ya sea de sándalo, olíbano, canela o cualquier otro aroma que te agrade.

Cuando llegues al lugar de la dedicación quítate los zapatos y siéntate tranquilamente por unos momentos. Calma tu mente y tu corazón si te has esforzado durante el viaje. Respira profundamente para regresar a tu ritmo normal de respiración y mantén la mente libre de pensamientos. Ábrete a las energías de la naturaleza que te rodean.

Cuando estés en calma, levántate y examina la tierra que te rodea. Estás buscando el sitio ideal, no trates de encontrarlo, abre tu conciencia al lugar. Cuando lo hayas descubierto (sabrás cuando), siéntate, arrodillate o acuéstate de espaldas. Coloca el aceite sobre la tierra junto a ti. No te pares, ponte en contacto con la tierra.

Continúa respirando profundamente, siente la energía que te rodea. Llama a la Diosa madre y al Dios padre con tus propias palabras.

Puedes sentirte lleno de poder y energía, o calmado y en paz. Su mente podrá estar dando vueltas. La tierra debajo de ti puede vibrar de energía. Los animales salvajes, atraídos por el suceso psíquico podrían honrarlo con su presencia.

Sin importar lo que ocurra, sé consciente que tu mente se ha abierto y que la Diosa y el Dios te han escuchado. Deberás sentirte diferente por dentro, en paz o simplemente poderoso.

Después de la invocación, moja un dedo con el aceite y marque los símbolos del Dios y la Diosa en alguna parte de su cuerpo. No importa donde, puedes hacerlo en el pecho, frente, brazos, piernas, en cualquier parte. Mientras lo haces visualiza los símbolos penetrando en tu piel, brillando al entrar en tu cuerpo y luego dispersándose en millones de diminutos puntos de luz.



La autodedicación formal ha dializado. Agradece a la Diosa madre y al Dios padre por su atención y siéntate y medita antes de marcharte del lugar de dedicación.

Una vez que llegues a casa, celebra de alguna forma especial.


Fuente: Wicca Celta.

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