lunes, 19 de septiembre de 2011

Hechizo de limpieza


La época perfecta para hacer un hechizo de limpieza es Imbolc. Los rituales de limpieza pueden realizarse en forma regular como "mantenimiento", o sólo cuando sean necesarias.

Es aconsejable el realizarlos en ambientes que tiendan a causar cualquier tipo de irregularidad o malestar, pesadillas, enojo, depresión, etc. También si en el lugar, por cualquier motivo, hay tensiones constantes, personas con depresión clínica, y en general cualquier circunstancia que tienda a "cargar" el ambiente (por ejemplo esas personas que vienen a casa y la cargan de "mala onda"). Ellos se van... y es como que nos dejaron la bolsa de residuos en el living.

Por eso les paso una receta para hacer estas limpiezas.

Para realizar el ritual necesitaremos:

  • Una vela blanca (consagrada para atraer armonía al ambiente).
  • Una vela negra (consagrada para que se "coma" toda la energía negativa)
  • Incienso de limpieza (*)
  • Mortero o bol para mezclar incienso.
  • Incensario y carbón (puede reemplazarse por un bol con una capa de sal o arena para aislar el calor).
  • Un bol con agua y otro con sal (puede ser sal común).

(*) Podemos usar una mezcla de limpieza que más nos guste, una pensada específicamente para la ocasión, o si no, la siguiente
  • Una parte de incienso.
  • Una parte de ruda. 
  • Una parte de salvia.
  • Una parte de lavanda.
  • Tres gotas de aceite de rosas.
Mezclamos en el mortero, cantidad suficiente para sahumar el ambiente que queremos limpiar, o toda la casa.

Es fundamental, además, que el ambiente esté limpio, ordenado y arreglado. De nada vale una limpieza si no está acompañada de cuidado en el plano físico. Cuando estamos listos para comenzar, prendemos las velas (ya ungidas) y nos relajamos lentamente, visualizando cómo toda la energía negativa sale de nuestro cuerpo con cada espiración.

Es importante que una vez que nos hayamos terminado de "limpiar" internamente, visualicemos cómo toda esa energía negativa se quema en la vela negra y desaparece.

Bendecimos el agua, la sal y el incienso. Prendemos el carbón, ponemos a quemar parte del incienso, y echamos una pizca de sal en el agua. Comenzaremos luego a recorrer las esquinas de la habitación (o los cuartos de la casa) con el incensario, deteniéndonos en cada rincón y "soplando" el humo del incensario, visualizando cómo se va expandiendo una luminosidad que empieza a envolver la casa. Debemos detenernos también en cada puerta y ventana, haciendo lo mismo. Mientras tanto, vamos recitando lo siguiente:

"Limpio y elimino toda energía negativa de este lugar,
en nombre del Señor y la Señora
y de los Señores de los cuatro elementos.
Que la paz y la armonía reinen en este lugar.
Así sea y así será".

Una vez que hayamos terminado con el incienso, tomamos el cuenco con agua y sal y procedemos a asperjar en la mismo forma cada rincón. Si queremos, podemos trazar un pentáculo sobre cada puerta y ventana.

El último paso es volver hacia el altar, o el espacio en el que hayamos comenzado, y sentarnos nuevamente. Tenemos que visualizar la casa o habitación envuelta en luz radiante, y revisar mentalmente si queda algún espacio oscuro o en donde haya quedado algo de negatividad. Dejamos que las velas se consuman hasta el final, y cuando lo hayan hecho, podemos envolver los restos junto con el residuo del incienso (una vez frío) y desecharlos fuera de nuestra casa.

Buena Limpieza!!!

Fuente: Senda Pagana.
Autor: Fire Valkyrja.

Hice algunas pequeñas modificaciones en modismos y otras cosillas.

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